La captura de datos en la industria minera ha evolucionado exponencialmente en los últimos 10 años. Cada vez capturamos datos con mayor resolución y precisión. La información enriquecida puede estar en intervalos de tiempo cada vez más cortos, lo que permite una modelización en vivo y una planificación dinámica que se adapta continuamente para alcanzar los objetivos comerciales de la empresa. Además, los avances en el análisis y la analítica de datos optimizan e influyen en la toma de decisiones futuras. Sólo automatizando el proceso de captura de datos podremos alcanzar estos objetivos de analítica avanzada y modelos de datos "en vivo".
Con el continuo agotamiento de los yacimientos cercanos a la superficie, las minas son cada vez más profundas y aumentan peligros como la sismicidad. Paradójicamente, a medida que las empresas aumentan la recopilación de datos para comprender mejor su mina y reducir la exposición de los trabajadores a los peligros, el interés por la seguridad obliga a realizar más inspecciones. El uso de sistemas autónomos rompe este impasse al ofrecer una serie de métodos de inspección y captura de datos sin comprometer la seguridad del personal.
A medida que aumenta el tiempo necesario para acceder a las minas más profundas, el valor de la autonomía no sólo radica en el aumento de la seguridad y la comprensión, sino también en la eficiencia, ya que se ahorra tiempo en desplazamientos, lo que permite a los equipos técnicos in situ centrarse en el análisis de los datos para impulsar el aumento de la seguridad y la productividad.
Presentamos ejemplos de cómo el uso de drones autónomos y otros vehículos subterráneos puede superar este reto, reduciendo el riesgo y la carga de trabajo del personal y permitiendo una mayor consistencia, velocidad y frecuencia de